top of page
damiani_nosotros-05.jpg

La mayor ola de inversión del siglo ya está en marcha

  • Foto del escritor: Martín Carrasco
    Martín Carrasco
  • hace 2 minutos
  • 2 min de lectura

En su informe "The Infrastructure Moment"*, la reconocida consultora McKinsey sostiene que el mundo enfrenta un ciclo de inversión en infraestructura sin precedentes, impulsado por la convergencia de tres fuerzas:


·         La transición energética, que exige expandir y modernizar redes eléctricas, energías renovables y sistemas de almacenamiento.


·         La digitalización, impulsada por la inteligencia artificial, los centros de datos y las redes de conectividad como la fibra óptica.


·         La modernización de infraestructura envejecida en muchas economías desarrolladas y el crecimiento urbano en mercados emergentes.


La consultora estima que serán necesarios US$ 106 billones de inversión acumulada hacia 2040 para cubrir las necesidades globales de infraestructura.


Es un ciclo mucho más acelerado de lo observado en las últimas décadas y equivale al tamaño del PBI mundial en un año.




Imagen: El gasto mensual en construcción de data centers desde lanzamiento de Chat GPT en 2022 se multiplicó por cinco.


A nivel de sectores se prevé:


  • Transporte y logística: US$ 36 billones 

  • Energía: US$ 23 billones 

  • Infraestructura digital: US$ 19 billones 

  • Infraestructura social: US$ 16 billones 

  • Agua y residuos: US$ 6 billones 

  • Agricultura: US$ 5 billones 

  • Defensa: US$ 2 billones


Y por regiones:


  • Asia: aproximadamente US$ 70 billones (casi dos tercios del total), impulsados por la urbanización, crecimiento poblacional e industrialización.


  • Américas: aproximadamente US$ 16 billones.


  • El resto se distribuye entre Europa, África y Oceanía.


¿Por qué es relevante para los inversores del mercado financiero?


Más allá de las cifras, lo determinante es que la inversión en infraestructura será uno de los pilares del crecimiento económico y tecnológico de las próximas décadas.


Este necesario gasto terminará beneficiando a empresas que proveen equipos eléctricos, ingeniería, materiales, automatización, infraestructura digital, centros de datos, redes eléctricas, transmisión, almacenamiento de energía y otros segmentos relacionados.


Para quienes invierten con un horizonte de largo plazo, la pregunta ya no es si habrá una nueva ola de infraestructura, sino cómo posicionar el portafolio para participar de ella.


 The Infrastructure Moment", McKinsey, septiembre de 2025.

 
 
 
bottom of page