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  • Martín Carrasco

El dato de la semana

El inversor que apostó por el mercado de acciones estadounidense obtuvo 15,6% anual en los últimos 15 años (índice S&P 500). Casi dos terceras partes de eso estuvo explicado por las utilidades generadas por las compañías. Por este motivo es importante estar atento a ver lo que sucede al cierre de cada trimestre, cuando las empresas cuyas acciones operan en la bolsa de valores reportan los estados financieros. Algunas de ellas también aprovechan para comentar a sus accionistas acerca de nuevos planes o proyecciones hacia adelante. Actualmente nos encontramos en plena temporada de estos anuncios corporativos, y, por ahora, el 80% ha logrado superar las expectativas de los analistas de mercado.

 

Gráfico: crecimiento anual real y esperado de las ganancias por acción de las compañías del S&P 500



Esta semana la nota la dio Facebook (Meta), cuyas acciones cayeron de precio más de 10% luego de la divulgación de beneficios y ciertos comentarios por parte de su CEO, Mark Zuckerberg, acerca de esperar hacia adelante mayores gastos en inteligencia artificial. En la vereda opuesta, anoche publicó la empresa Google (Alphabet), y acto seguido sus acciones subieron 10%, siendo que sus ventas y ganancias resultaron mejor a las proyectadas. Pero además, anunció que pagará dividendos a sus accionistas e invertirá en la recompra de acciones.


Las utilidades de las compañías explican buena parte de los resultados para los accionistas. Tal es el caso del 15,6% anualizado que obtuvo el inversor del mercado de acciones estadounidense (S&P 500) en los últimos 15 años. Casi dos terceras partes de eso estuvo explicado por las utilidades corporativas generadas a partir de ofrecer productos y servicios a la sociedad. Y el tercio restante lo explican los dividendos y la compresión de los múltiplos.


En el gráfico de esta semana, con las barras celestes, vemos una desaceleración de las utilidades corporativas en 2022 y caída de las mismas en los primeros dos trimestres de 2023. Luego, a partir del segundo semestre de ese año, vuelven a retomar el crecimiento, es decir, las compañías comenzaron a ganar más que el año anterior. Casualmente, el índice S&P 500 del precio de las acciones acompañó esta evolución, con -18% en 2022 y +26% en 2023.


La temporada de resultados es además la oportunidad para medir: la expectativa frente a la realidad. 


En inversiones no sólo importa las utilidades per se, sino también lo que se proyectaba de ellas. Esto es porque, en esencia, los precios de las cosas, dentro de los que se engloban los activos financieros como las acciones y bonos - también los no financieros como los inmuebles, campos, etc.- son el ejercicio de descontar los flujos de caja esperados para el futuro.


En el gráfico, el rombo verde refleja lo que esperaban los analistas del mercado respecto de lo que iba a suceder en ese trimestre con el crecimiento de las utilidades.


Para la temporada actual, que corresponde a las ganancias corporativas del primer trimestre del 2024, los analistas del mercado esperan un crecimiento de 3% frente al mismo trimestre del año anterior.


Veremos cómo evoluciona. De momento, con casi la mitad de las compañías que ya publicaron, el 80% logró superar las proyecciones con un crecimiento agregado de 3,5%. Positivo.


Cualquier sorpresa puede ajustar los precios de las acciones fuertemente, como sucedió esta semana con Facebook y Google, lo que luego termina repercutiendo en la rentabilidad para el inversor, siendo que lo haga directamente o a través de un vehículo, como son los ETF o Fondos Mutuos.

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