La clave detrás del valor de las acciones
- Martín Carrasco

- hace 3 días
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La decisión estratégica de una empresa de poner sus acciones a cotizar en la bolsa de valores tiene que ver con dar liquidez a los socios, levantar capital para expandir sus operaciones, tener una valoración objetiva, mejorar su reputación, aumentar su visibilidad y transparencia, atraer talento, entre muchos otros.
Como contrapartida, la directiva tiene que presentar al mundo cada trimestre sus resultados y expectativas. Accionistas, inversores y cualquier interesado ponen especial atención a este evento porque en definitiva es cuando se conoce la salud financiera de uno de los principales motores del sistema.

En la imagen vemos cómo las utilidades de las corporaciones más importantes de Estados Unidos (aquellas que integran el índice S&P 500) mantienen una estrecha relación con el precio de las acciones y, por tanto, con el resultado para el accionista.
Con el surgimiento de la pandemia en 2020 las utilidades y los precios de las acciones se desplomaron. Y luego, en 2021, le siguió un impresionante rebote de ambos. En promedio las utilidades crecieron a un ritmo en torno al 10% anual desde 2015.
En el mediano y largo plazo, el crecimiento de los beneficios es el factor más relevante para el inversor en acciones. En el corto plazo puede estar distorsionado por eventos de otra naturaleza.
Hace unos días comenzó la temporada de anuncios corporativos correspondiente al primer trimestre del año. Ayer de tarde le tocó a Netflix. Los pronósticos de los analistas y especialistas son de que, en el global, las compañías continuarán ganando más dinero que en el pasado, y por ello son una clase de activo que debemos tener en el portafolio.




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